Homenaje de recordación al líder marroquí El Mehdi Ben Barka, en el aniversario 45 de su asesinato

Rinde OSPAAAL homenaje a líder marroquí El Mehdi Ben Barka

31 de Octubre de 2010 | 

El pasado 29 de octubre tuvo lugar en la OSPAAAL un homenaje de recordación al líder marroquí El Mehdi Ben Barka, en el aniversario 45 de su asesinato


por Mariela Pérez Valenzuela

La Habana, 29 de octubre. Un sentido homenaje de recordación al líder marroquí El Mehdi Ben Barka, en el aniversario 45 de su asesinato, tuvo lugar este viernes en la sede de la Organización de Solidaridad de los Pueblos de África, Asia y América Latina (OSPAAAL), en esta capital.

Una ofrenda floral ante el busto que, en la sede de ese organismo inmortaliza la memoria de Ben Barka, fue colocada por Alfonso Fraga, secretario general de la OSPAAAL, acompañado por los miembros del Secretariado Ejecutivo que representan a Puerto Rico, Vietnam y Palestina.

Ante representantes del cuerpo diplomático acreditado en Cuba, de partidos y fuerzas políticas del Tercer Mundo y otros invitados, Fraga destacó la vida revolucionaria del líder marroquí, iniciada a los catorce años de edad, cuando ya militaba en la organización estudiantil Acción Marroquí, que encabezaba la lucha nacionalista en su país.

Recordó que este 29 de octubre se cumplen cuarenta y cinco años del secuestro en París y posterior asesinato del dirigente popular y antiimperialista, quien fuera
presidente del Comité Internacional Preparatorio de la Primera Conferencia Tricontinental, realizada en La Habana, del 3 al 15 de enero de 1966.

Al hacer un recuento de la fecunda vida revolucionaria de Ben Barka, señaló que en 1956, al ser reconocida la independencia de Marruecos, fue electo presidente de la Asamblea Nacional Consultiva.

Recordó que siempre estuvo amenazado por las fuerzas colonialistas y fue víctima de un atentado policial en 1962, del que se restableció en Suiza, y regresó de nuevo en diciembre de ese año a Marruecos para participar en las elecciones legislativas de 1963, en las que resultó electo Diputado Nacional por Rabat, con más del 90% de los votos.

Refirió que frente al auge independentista y antimonárquico, la policía asaltó el local de la Unión Nacional de Fuerzas Populares de Marruecos y detuvo a los dirigentes allí reunidos. Ben Barka, quien cumplía una misión de mediación y solidaridad entre dos países árabes hermanos en El Cairo, aunque ausente de la redada, fue condenado a muerte y debió retornar al exilio, desde donde reconstruyó la unidad de las fuerzas revolucionarias en el Frente Armado para la República de Marruecos.

Fraga resaltó que la necesidad de promover la solidaridad entre todos los pueblos del Tercer Mundo y de unir en un solo reclamo los anhelos del Sur, se habían convertido en objetivo permanente de su desempeño político.

Así —precisó— participó en 1963, en Tanzania, en la Tercera Conferencia de Solidaridad de los Pueblos Afroasiáticos (OSPAA); que inspirado en el triunfo de la Revolución Cubana en 1959 y en la victoria del pueblo cubano frente a la invasión mercenaria por Playa Girón en 1961, Ben Barka se destacó entre los delegados a ese evento que respaldaron la propuesta de celebrar en Cuba una conferencia de los tres continentes, la cual posibilitaría el encuentro inaplazable entre los movimientos de liberación nacional que luchaban contra el colonialismo y el imperialismo en África, Asia y América Latina.

Allí resultó electo miembro del Comité Permanente de la OSPAA, de la cual sería su secretario ejecutivo, así como presidente del Fondo de Solidaridad de los movimientos de liberación de África y Asia.

Durante la Cuarta Conferencia de esa organización, celebrada en Ghana, en 1965, los delegados acordaron celebrar en La Habana la Primera Conferencia de Solidaridad de los Pueblos de África, Asia y América Latina, coincidiendo con el séptimo aniversario del triunfo revolucionario en Cuba.

A tales fines, en septiembre de ese año, Ben Barka visitó Cuba en su condición de presidente del Comité Internacional Preparatorio y sostuvo un intenso programa de trabajo y entrevistas con altos dirigentes de la Isla, incluido el Comandante en Jefe, Fidel Castro.

El 29 de octubre de 1965, cuando los preparativos de la Conferencia avanzaban indetenibles hacia la realización exitosa de la misma, se produjo en París el secuestro, la tortura y el asesinato de Ban Barka, recordó Fraga.

Los autores materiales e intelectuales del magnicidio, puntualizó, fueron acusados con evidencias probatorias, pero el crimen quedó impune. Ben Barka había sido víctima de la confabulación del ministro del Interior de la monarquía marroquí, Mohamed Oufkir, del Mossad israelí y de la Agencia Central de Inteligencia norteamericana, con la complicidad de los servicios secretos franceses, agregó.

El secuestro y asesinato de Ben Barka, subrayó, resultó una sensible y estremecedora pérdida para los revolucionarios y los movimientos de liberación nacional del Tercer Mundo, un duro golpe a los trabajos organizativos previos a la Conferencia Tricontinental que pretendieron en vano sabotear.

Sin embargo, ni el horrendo asesinato del dirigente antiimperialista, ni las amenazas a la vida de otros líderes revolucionarios; ni las artimañas utilizadas por las fuerzas de la derecha impidieron que se celebrara en La Habana, del 3 al 15 de enero de 1966, la Primera Conferencia Tricontinental, a la que asistieron 512 delegados de ochenta y dos países.

En virtud de uno de los acuerdos adoptados en aquella Conferencia nació la OSPAAAL, que identifica a Ben Barka como símbolo imperecedero de la lucha por la unidad solidaria entre los pueblos de los tres continentes.



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