Ángel Guerra, Carlos Fazio, Luis Hernández Navarro y Nayar López durante la presentación

Presentado en México libro «Perspectivas del socialismo latinoamericano en el siglo XXI»

26 de Noviembre de 2011 | 

Su autor, el politólogo mexicano Nayar López Castellanos, expresó que «hoy, en América Latina, el socialismo vuelve a ocupar un lugar de primera importancia» durante la presentación del libro, en la Casa Lamm


Este viernes 25 de noviembre fue presentado en la Casa Lamm (México) la novedad editorial Perspectivas del socialismo latinoamericano en el siglo XXI (Ocean Sur, 2011) del politólogo y profesor mexicano Nayar López Castellanos, libro que constituye un recorrido panorámico por la historia del pensamiento socialista.

López Castellanos estuvo acompañado los periodistas de La Jornada e investigadores Luis Hernández Navarro (México), Carlos Fazio (Uruguay) y Ángel Guerra (Cuba), ante un centenar de personas que asistieron a la Casa Lamm, motivados por la propuesta de Perspectivas

El volumen se detiene en la experiencia soviética, en el auge y la caída del socialismo real, así como profundiza en las rutas reivindicativas en torno a las cuales el socialismo se piensa, se discute y se perfila en América Latina y el Caribe en el siglo XXI.

Sus páginas reúnen una serie de reflexiones que ayudan a comprender por qué este ideario vuelve a estar vigente en los imaginarios individuales y colectivos, y asimismo expone ideas muy concretas de cómo construir un socialismo latinoamericano acorde a nuestras realidades nacionales y al reconocimiento de la pluralidad.

Ocean Sur comparte con sus lectores las palabras del politólogo mexicano y latinoamericanista Nayar López Castellanos, profesor investigador de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) y profesor de asignatura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), durante la presentación del libro.



PERSPECTIVAS DEL SOCIALISMO LATINOAMERICANO EN EL SIGLO XXI

Palabras del politólogo mexicano Nayar López Castellanos en la presentación de su libro Perspectivas del socialismo latinoamericano en el siglo XXI (Ocean Sur, 2011), celebrada este viernes 25 de noviembre en la Casa Lamm (México)

por Nayar López Castellanos


Agradezco profundamente a Luis Hernández Navarro, Carlos Fazio y Ángel Guerra por su participación en la presentación del libro; a la Casa Lamm por su hospitalidad y a la Editorial Ocean Sur por la publicación de este texto. Va todo el apoyo a La Jornada frente a las calumnias sin fundamento de Letras Libres, legitimadas recientemente por la Suprema Corte de Justicia.


Rosa Luxemburgo definió la disyuntiva de la convulsionada realidad europea de principios del siglo pasado con la frase “Socialismo o barbarie”. Hoy, sin duda, esta tiene una vigencia innegable, tal vez más que hace 100 años, no obstante los sufrimientos vividos por los seres humanos a causa de las guerras mundiales y anticoloniales que marcaron el siglo XX.

La dramática realidad en que la humanidad se encuentra hoy en día entre hambrunas, guerras neocoloniales, epidemias, trata de personas, la destrucción de la biodiversidad, violencia de las mafias criminales, sistemas autoritarios, militarismo y las formas de explotación capitalista sin límites, entre otras tantas formas de violencia, aproxima, sin retórica, a un verdadero estado de barbarie.

Esta situación que afecta a millones de personas es la razón que hace necesario repensar el socialismo como el horizonte que puede revertir el camino destructivo por el que nos está conduciendo el modelo neoliberal. Hace 20 años, cuando la Unión Soviética desaparecía y cerraba el ciclo del denominado socialismo real, desde los centros de poder se festejaba el fin de las ideologías y de la historia, y sentenciaba que no había otro destino que la predominancia del sistema capitalista.

Sin embargo, el rumbo ha sido muy diferente. Hoy, en América Latina, el socialismo vuelve a ocupar un lugar de primera importancia, y cada vez más trascendental, en el campo de las ideas, además de seguir existiendo en la práctica bajo diferentes modalidades, teniendo a Cuba como la mejor referencia.

El libro Perspectivas del socialismo latinoamericano en el siglo XXI trata sobre estos asuntos. Pero quiero destacar el signo del socialismo al que se aspira en este milenio. A partir de una revisión crítica de los errores del pasado, del debate y la construcción de alternativas, el socialismo en el siglo XXI no parte de dogmas ni manuales, ni se piensa que sea un sistema sin contradicciones que conduce per se a la felicidad. La forma en que se imagina, edifica y vive el socialismo hoy en día, responde a las realidades de cada país, a la experiencia de sus luchas y a la voluntad de los protagonistas de los movimientos sociales transformadores.

Los Sin Tierra y los zapatistas, sin nombrarlo, se inspiran en las ideas del socialismo en sus luchas antisistémicas; en Venezuela, Bolivia y Ecuador, con todo y sus complejidades y contradicciones extractivistas, se están edificando bases orientadas al socialismo; la Revolución Cubana reformula y reconfigura su socialismo, con participación popular; dentro de la diversidad del pensamiento crítico latinoamericano, el socialismo ocupa cada vez mayores espacios de reflexión, debate y generación de propuestas.

La particularidad es que todas estas experiencias responden a objetivos que no son contemplados desde la óptica del capital: la dignidad del ser humano, la justicia social para todos, la democracia participativa, la igualdad en la diferencia, el respeto a los derechos humanos, la autonomía de los pueblos indígenas, la libertad, la paz y la fraternidad. Las estrategias y coordenadas de las transformaciones que manejan los movimientos contestatarios y los gobiernos democráticos en la región son diferentes, pero esos objetivos de cambio para construir una sociedad más justa son comunes.

Por ello, es necesario superar la lógica maniquea de buenos y malos, las dicotomías que caracterizaron los fenómenos de sectarismo y oportunismo, y seguir la ruta de lo racional, justo y humano frente a la voracidad, la explotación y la destrucción, que son inherentes al capitalismo. Al socialismo hay que concebirlo también como una forma concreta de canalizar nuestra indignación, y nutrir nuestra participación en la batalla de las ideas y en la praxis social.

Así, queda este trabajo que hoy presentamos como una aportación para el debate, para seguir la reflexión y vislumbrar una realidad presente y futura en la que el socialismo sea una alternativa tangible para defender a la humanidad de la crisis civilizatoria que el capitalismo le está significando.

Muchas gracias.


25 de Noviembre de 2011



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