«Mi madre es una mujer de pueblo»

2 de Diciembre de 2013 | 

Palabras pronunciadas por la escritora Claudia Sánchez durante la presentación en El Salvador del libro acerca de su madre, Margarita Villalta de Sánchez, esposa del actual candidato a la presidencia por el FMLN, Salvador Sánchez Cerén


Amigas, amigos, distinguido público que nos honra con su presencia, invitados de la mesa de honor, tengan muy buenas tardes.


Hoy es un día especial para El Salvador, y mi familia, gracias a la Casa Editorial Ocean Sur, en su afán de fortalecer la identidad e historia de nuestros pueblos, edita y ofrece con mucho cariño el libro titulado Corazón de pueblo, Diálogos con Rosa Margarita Villalta de Sánchez, quien además de ser mi madre, también es la esposa de Salvador Sánchez Cerén, nuestro candidato a la Presidencia de la República.


Me sentí muy honrada de haber sido escogida para emprender este nuevo proyecto editorial. Desde que escribí junto con mi padre, Salvador Sánchez Cerén su autobiografía “Con Sueños se Escribe la Vida” me quede con la inquietud de escribir sobre mi madre, al pensar: “porque esa mujer excepcional que siempre brilla a su lado”, mujer luchadora de toda la vida, no comparte su trayectoria,  pensamiento, su rol como esposa del Vicepresidente de la República y los proyectos de quien será la “Primera Dama de la República”.


Solo mi persistencia, logró convencerla para aceptar enorme responsabilidad, la convencí y me gane su confianza, me abrió la puerta de sus intimidades, dialogamos tardes enteras, mis conocimiento sobre su vida, sus ideas y valores me permitieron hacerle preguntas y abrir temas que enriquecen la biografía de Rosa Margarita Villalta de Sánchez, doy gracias a Dios por haberme permitido hacerlo.


En esta oportunidad, compartiré, algunas pinceladas y reflexiones del libro, ya que el propósito es motivarles a que lean “Corazón de Pueblo” para que luego sean ustedes mismos quienes saquen sus propias conclusiones y tengan conocimiento de quien es Rosa Margarita Villalta de Sánchez, actual encargada de la Comisión de Acción Social de la Vicepresidencia de la República.


Mi madre, es una mujer de pueblo, nacida en el seno de una familia sencilla, siempre ha llevado con orgullo, ser ella misma en cualquier circunstancia y mantener siempre una relación directa con la gente, le encanta platicar y contar sus anécdotas.


Su carácter firme, unido a sus valores de solidaridad, fraternidad, amor y libertad, han hecho de ella una mujer comprometida capaz de sobrellevar situaciones difíciles antes y durante la guerra, y con la llegada de la paz, así también en estos años en que la derecha ha organizado campañas de ofensas y mentiras en contra de su esposo Salvador Sánchez Cerén.


Desde muy temprano ella se incorpora a esa larga marcha de una multitud de salvadoreñas y salvadoreños por la libertad, al hacerlo renuncio a una vida tranquila para incorporarse al mundo de la resistencia, luego a la clandestinidad y más tarde al exilio; con la conquista de la paz se incorpora a las tareas, siempre al servicio de la gente y con su familia a la par.


A través de nuestros diálogos, rememoramos algunas gestas históricas, ella convivió con muchas mujeres, luchadoras sociales, obreras, militantes, que ahora no están con nosotros y no tuvieron la oportunidad de ver los cambios en El Salvador, pero son nuestro lucero, nuestro compromiso a seguir trabajando por los cambios, a trabajar por el prójimo, por los jóvenes, niños y niñas, por la mujer y por un país más prospero.


Este libro, está dedicado a un hombre ejemplar a mi padre, Salvador Sánchez Cerén,  futuro Presidente de la República “que eligió a una mujer excepcional para que lo acompañara en su paso por la vida”, Margarita siempre está a su lado, en las buenas y en las malas, es su confidente, su cielo estrellado, su complemento en esta lucha por un mejor futuro.


Sabemos que el papel que han jugado las mujeres a lo largo de la historia ha sido de compromiso, de mucha firmeza, sabiduría, rompiendo con muchos estereotipos, con mucha asertividad en la toma de decisiones.


Margarita representa a esa mujer del pueblo, que se compromete a seguir trabajando con todas las mujeres de El Salvador, ella nos dice: “Yo seguiré siendo la misma desde mi sencillez. Nadie ni nada me va cambiar” si ganamos la presidencia de la república: “trabajare en equipo, hay tantas mujeres que tienen capacidad para ocupar diferentes responsabilidades, ellas estarán a mi lado haciendo país”.

 

Ahora que estamos en campaña, prosigue Margarita, “cuando me dicen que puedo ser la Primera Dama, me da como risa interior. Considero que la esposa del Presidente de la República, es una mujer más; igual a las demás mujeres del país. Ese estatus de primeras damas, es propio de tradiciones conservadores que gustan  hacer actos elitistas y crear escenarios lujosos” finaliza.

 

Valorábamos en nuestros diálogos con Margarita, que El Salvador y otros países están marcando la diferencia en este tema, y coincidíamos que la Primera Dama es sinónimo de: sencillez, sensibilidad, compromiso y contacto directo con el pueblo.

 

}En este contexto, Margarita nos dice: “yo no comprendo la vida sin un compromiso social y político. No puedo entender que la vida sea simplemente pasar por ella cumpliendo un papel doméstico. Para mí, vivir la vida ha sido siempre ser parte de la comunidad, de sus luchas, de su destino”, finaliza.

 

No hay duda, que Salvador es afortunado en tener a una gran mujer a su lado, madre, abuela, esposa y militante del FMLN, pilar fundamental de la familia, como en muchos hogares salvadoreños, donde es la mujer la que levanta temprano para asegurar que todo quede resuelto en la casa y luego sale a cumplir su labor productiva, a todas ellas nuestro saludo, respeto y reconocimiento, a la mujer valiente, sindicalista,  obrera, a la mujer joven encargada de los hijos y de la casa, a las madrecitas que sueñan con el reencuentro del hijo desaparecido, a la mujer rural.

 

Quiero finalizar, invitándolos a que lean y disfruten “Corazón de Pueblo”, lo hicimos pensando en ustedes, de manera modesta les estamos trasladando un poquito de la intimidad de nuestra familia, esperando que les de la confianza y seguridad que: Salvador Sánchez Cerén  y Margarita Villalta junto a Oscar Ortiz y Elda Tobar, son las personas más idóneas para seguir gobernando El Salvador, porque conocen la realidad de nuestro país y porque saben que es lo que necesitamos los salvadoreños y salvadoreñas para salir adelante.

 

Por eso, hago un llamado a todas las mujeres de los distintos sectores de la sociedad:  amas de casa, trabajadoras, profesionales, campesinas, discapacitadas, adultas mayores y jóvenes, a que sigamos unidas trabajando por los cambios, profundizándolos, haciéndolos irreversibles, nuestro país no puede retroceder, conquistemos nuestro sueños por un país libre de violencia, prospero y con oportunidades para todos y todas.

 

¡Muchas gracias y nuestros mejores deseos!

 



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