Jesús Arboleya: “Hay libros que nacen con suerte”

1 de Febrero de 2013 | 

Declaraciones del escritor cubano Jesús Arboleya Cervera tras recibir el Premio Casa de Ensayo histórico-social por su libro Cuba y los cubanos americanos. Un análisis de la emigración cubana, este jueves 31 de enero


“Yo diría que el tema me escogió a mí. Como a cualquier otro cubano, el problema de la emigración nos atañe en lo personal, en lo político y, en mi caso, también en lo profesional. Primero cuando fui nombrado cónsul en la entonces recién inaugurada Sección de Intereses de Cuba en Washington y, después, cuando como historiador me introduje en el estudio de la Revolución cubana, por lo que nunca ha dejado de estar entre mis preocupaciones”, afirmó para La Ventana.

¿Qué ángulo de análisis, qué perspectiva adoptó en su acercamiento?

―La emigración de cubanos, particularmente hacia Estados Unidos, es un fenómeno anterior a la nación misma. En buena medida, en la emigración se desarrollaron muchas de las ideas que dieron forma a nuestra nacionalidad y se fraguaron en parte nuestras luchas independentistas. José Martí fue el más prominente de los emigrados y el más universal de los cubanos. Como todo proceso histórico, la emigración ha transitado por etapas muy diversas, condicionadas por la propia realidad nacional. Con la emigración posterior al triunfo revolucionario ha sucedido lo mismo, por lo que el enfoque del libro ha sido transitar este largo camino, tratar de comprender su dialéctica y, en lo posible, prever su futuro.

¿Cómo fue el proceso de investigación, de estudio de las fuentes, de escritura?

―Como ya dije, este libro es la resultante del conocimiento y la experiencia personal acumulada durante muchos años e incluso aparece con menor profundidad en algunas de mis obras anteriores y forma parte de mi labor docente. Aún así, el proceso de investigación y redacción del trabajo me tomó casi cuatro años y para ello consulté todas las fuentes a las que logré tener acceso, tanto cubanas como norteamericanas; entrevisté a protagonistas y expertos; y enloquecí a familiares y amigos hablando constantemente del tema.

¿Qué objetivos perseguía con Cuba y los cubanos americanos. Un análisis de la emigración cubana?

―Hay libros que nacen con suerte. Apenas un par de semanas antes de la fecha límite de entrega a la convocatoria del premio, fue anunciada la reforma migratoria cubana, lo que me obligó a estudiarla y cambiar casi totalmente las conclusiones, las cuales abogaban por cambios que ya no tenían sentido, toda vez que se habían convertido en hechos consumados. Fue un grato tormento, porque me parece que le dio al libro un sentido de futuro que antes no tenía.

¿Qué significa para usted ganar el Premio Casa de Ensayo histórico-social entre cuarenta y tres obras en concurso?

―No digo nada nuevo al afirmar que se trata de un honor inmenso, ya que el premio Casa es uno de los más prestigiosos del mundo. Pero incluso es más que eso, ya que se trata de un premio revolucionario, el cual rinde culto a una cultura comprometida con la defensa de nuestra identidad, nuestra dignidad y el derecho de nuestros pueblos. En definitiva la única cultura que vale la pena, porque otra no solo es banal, sino nociva.

Tomado de La Ventana



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